Qué hace el embriólogo en cada técnica, para quién está pensada la ICSI, qué dicen los ensayos cuando el semen es normal y cómo se usa en España según el Registro SEF.
En la FIV convencional el embriólogo deja los óvulos con miles de espermatozoides y la fecundación ocurre sola; en la ICSI introduce un único espermatozoide dentro de cada óvulo maduro con una micropipeta. La ICSI está indicada sobre todo en factor masculino o tras un fallo de fecundación. Sin factor masculino, ESHRE no la recomienda porque no mejora la tasa de nacido vivo.
«FIV» se usa a menudo como nombre de todo el tratamiento, pero en el laboratorio hay dos formas distintas de juntar óvulo y espermatozoide. El resto del proceso (estimulación, punción, cultivo de embriones y transferencia) es el mismo en ambos casos.
La diferencia está en un paso concreto que hace el embriólogo el día de la punción. Entender ese paso ayuda a saber por qué te proponen una técnica u otra y qué preguntar si no te lo explican. Si quieres situarlo en el conjunto del tratamiento, repasa antes el papel del embriólogo en la FIV.
En la FIV convencional (también llamada FIV clásica) el embriólogo prepara la muestra de semen para quedarse con los espermatozoides móviles y los coloca junto a cada óvulo, que todavía conserva las células que lo rodean (el complejo cúmulo-ovocito). A partir de ahí, la fecundación depende del espermatozoide: tiene que atravesar esas capas y la zona pelúcida por sí mismo, como ocurriría de forma natural.
Al día siguiente, el embriólogo comprueba la fecundación. El consenso de Viena de ESHRE y ALPHA recomienda hacerlo a las 17 ± 1 horas de la inseminación y considera fecundado normalmente el óvulo que muestra dos pronúcleos (2PN) y dos corpúsculos polares [1].
Una ventaja práctica: en FIV convencional se inseminan todos los óvulos recuperados, maduros o no, y el embriólogo no necesita retirar las células del cúmulo antes de la fecundación.
La ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides) se describió en 1992 en Bruselas, cuando el equipo de Palermo y Van Steirteghem publicó los primeros embarazos tras inyectar un único espermatozoide en el óvulo en parejas con alteraciones seminales graves [2]. Es un trabajo manual del embriólogo bajo el microscopio:
La ICSI no está libre de pérdidas: algunos óvulos se dañan o degeneran tras la inyección. El consenso de Viena propone que esa «tasa de daño por ICSI» no supere el 10 % en un laboratorio competente, con un objetivo del 5 % o menos [1].
| FIV convencional | ICSI | |
|---|---|---|
| Cómo se fecunda | El espermatozoide entra por sí mismo. | El embriólogo inyecta uno dentro del óvulo. |
| Óvulos que se usan | Todos los recuperados, con su cúmulo. | Solo los maduros (metafase II), decumulados. |
| Indicaciones habituales | Semen dentro de la normalidad; infertilidad de causa femenina o sin causa aparente. | Factor masculino (recuento, movilidad o morfología muy bajos), espermatozoides obtenidos por cirugía, fallo de fecundación previo, algunos ciclos con PGT. |
| Indicadores de laboratorio (Viena) | Fecundación normal ≥60 % (objetivo ≥75 %); polispermia <6 %; fallo total <5 %. | Fecundación normal ≥65 % (objetivo ≥80 %); daño ≤10 % (objetivo ≤5 %). |
| Riesgos propios | Fallo total de fecundación; polispermia. | Daño o degeneración del óvulo; no evita problemas de calidad ovocitaria. |
| Tiempo y coste | Menos tiempo de laboratorio. | Más tiempo de laboratorio; en un análisis de costes citado por ESHRE, un 8,3 % más caro. |
Los porcentajes del consenso de Viena son indicadores de calidad del laboratorio, no probabilidades individuales. Sirven para preguntar a un centro cómo controla sus resultados.
La ICSI fue un gran avance para el factor masculino grave. El problema es que se ha extendido a casos en los que el semen es normal. ESHRE recuerda que, aunque la incidencia de infertilidad masculina se ha mantenido estable, el uso de ICSI pasó del 35 % de los ciclos en 1997 a más del 70 % en 2018 [3].
En este ensayo aleatorizado de Vietnam se asignó a 1.064 parejas con recuento y movilidad espermática normales a ICSI o a FIV convencional. El nacido vivo tras la primera transferencia fue del 35 % con ICSI y del 31 % con FIV, una diferencia no significativa (RR 1,11; IC 95 % 0,93-1,32). El fallo total de fecundación fue similar: 5 % frente a 6 % [4]. Los autores concluyen que sus resultados cuestionan el uso rutinario de ICSI en este grupo.
El Registro Nacional de Actividad de la Sociedad Española de Fertilidad es el registro oficial del Ministerio de Sanidad, con participación obligatoria. Su informe de 2023 analiza 247 centros de FIV/ICSI [6].
En ciclos con óvulos propios frescos (sin PGT), la ICSI fue la técnica más utilizada: el 86,2 % de los ciclos se hicieron con ICSI o de forma mixta (unos óvulos por ICSI y otros por FIV) [6].
| Indicador (2023) | FIV clásica | ICSI o mixta |
|---|---|---|
| Ciclos iniciados | 5.674 | 35.471 |
| % de fecundación | 71,6 % | 69,9 % |
| % gestaciones por transferencia | 33,0 % | 34,9 % |
| % partos por transferencia | 23,7 % | 26,1 % |
| % partos por ciclo iniciado | 10,2 % | 9,1 % |
Cómo leer esta tabla: no sirve para decidir qué técnica «funciona mejor». Las pacientes de cada grupo son distintas (la ICSI se usa también en factor masculino grave, por ejemplo), y por eso solo los ensayos aleatorizados permiten comparar. Fíjate además en que el resultado cambia según el denominador: por transferencia sale algo mejor la ICSI; por ciclo iniciado, la FIV. Lo explicamos en la guía sobre cómo leer las tasas de éxito.
ESHRE resume que los resultados perinatales parecen comparables entre FIV e ICSI y que el ensayo de más de 1.000 pacientes tampoco encontró diferencias [3]. También señala que la mayoría de los datos de seguridad proceden de parejas con factor masculino, por lo que no se puede separar bien el efecto de la técnica del de la propia infertilidad [3].
La HFEA menciona además dos puntos: el riesgo de dañar el óvulo durante la manipulación y la posibilidad de que un hijo varón concebido por ICSI herede la infertilidad del padre, algo muy probable cuando hay una causa genética definida, sobre todo ligada al cromosoma Y. En esos casos recomienda valorar un estudio genético antes del tratamiento [5].
Una vez fecundado el óvulo, el embrión se cultiva de la misma forma con cualquiera de las dos técnicas. El embriólogo lo valora con las mismas escalas (puedes ver cómo se valoran los embriones) y su desarrollo embrionario hasta blastocisto depende sobre todo de la calidad del óvulo y del embrión, no de cómo entró el espermatozoide. La ICSI no corrige un problema de calidad ovocitaria; la HFEA lo indica expresamente [5].
Estas preguntas encajan en una revisión más amplia del laboratorio, que tratamos en la guía para elegir clínica. Recuerda que la Ley 14/2006 obliga a informarte de las posibilidades de éxito, los riesgos y las condiciones económicas del tratamiento antes de que lo aceptes [8].
No. Ambas forman parte de un tratamiento de fecundación in vitro, pero se diferencian en cómo se fecunda el óvulo: en la FIV convencional el espermatozoide entra por sí mismo; en la ICSI el embriólogo lo inyecta dentro del óvulo con una micropipeta.
Depende de la indicación. Con factor masculino importante o fallo de fecundación previo, la ICSI es la técnica adecuada. Con semen normal, un ensayo de 1.064 parejas no encontró más nacidos vivos con ICSI y ESHRE no la recomienda de rutina.
La ICSI consigue fecundar óvulos cuando el semen no lo permite, pero no aumenta la probabilidad de tener un bebé cuando el semen es normal. Según la HFEA, las tasas de éxito de ICSI y FIV son muy similares.
El Registro SEF 2023 muestra que el 86,2 % de los ciclos con óvulos propios frescos se hicieron con ICSI o de forma mixta. El registro no recoge el motivo de cada indicación, así que no permite saber cuántos tenían factor masculino.
Los resultados perinatales parecen comparables entre FIV e ICSI. Los datos proceden sobre todo de parejas con factor masculino, por lo que es difícil separar el efecto de la técnica del de la infertilidad. Si hay una causa genética masculina, un hijo varón puede heredarla.
Es un ciclo en el que una parte de los óvulos se fecunda por ICSI y otra por FIV convencional. El Registro SEF los contabiliza junto con la ICSI.
Contenido educativo. No sustituye el consejo de profesionales sanitarios. Redactado por el equipo editorial de embriologo.com a partir de las fuentes citadas.
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